Esta vez le tocó al CIB Margarita Salas por el contrato que tiene con Vivotecnia para el cuidado de su animalario
El pasado jueves 7 de noviembre nos concentramos en su puerta para pedirles que dejen de contratar los servicios de Vivotecnia con nuestro dinero y que avancen hacia una ciencia verdaderamente ética y eficaz, dejando la experimentación animal en el pasado.
A las 17:30 veinticinco activistas nos plantamos en su puerta con dos pancartas y carteles. Decenas de personas nos vieron cuando salían del centro, algunas más molestas que otras, incómodas en su mayoría por nuestra presencia. Y es que a nadie le gusta que le vayan a protestar a su centro de trabajo y escuchar gritos que interpelan su trabajo diario.

A mitad de la protesta un compañero entró al centro para entregarles personalmente nuestro comunicado.
Durante la hora y cuarto que duró la concentración estuvimos dando información a la gente que pasaba por allí. Nos alegró que una persona que no conocía el caso, al vernos y explicarle la situación, se quedó en la protesta hasta su fin.
Estamos seguras de que esa tarde y a la mañana siguiente dimos que hablar y que pensar a mucha gente que nos vio y que nos escuchó.
Que a nadie le pille de sorpresa, ya todo el mundo tiene que saber que si hace tratos con Vivotecnia en su puerta nos va a tener.
Muchas gracias a todas a las personas que vinieron a apoyar la protesta, a los colectivos Unión Anti Taurina y Unión Defensa Animal.
¡Seguirán las protestas!