
Poco antes de las 18:00 del pasado jueves 22 de enero un grupo de activistas comenzamos a congregarnos en la calle Serrano, acercándonos a la monumental entrada señalada con los números 113-123, entre los que se encuentra la sede central del CSIC. Desde “Cerremos Vivotecnia por los animales” convocamos esta protesta, ya casi visita obligada en la programación anual de la campaña, para denunciar la complicidad de la institución con el laboratorio expuesto por Carlota Saorsa.
El despliegue de pancartas, megáfonos y carteles con fotografías de algunos de los animales encerrados en el laboratorio visibilizaba un claro mensaje antiespecista: contra la tortura de la experimentación, por una ciencia con conciencia.
El último contrato otorgado desde el CSIC a Vivotecnia dejó en sus manos el cuidado del animalario del Centro Nacional de Biotecnología y continúa vigente a día de hoy. En torno a una treintena de voces corearon “Vivotecnia mata, CSIC contrata”, resumiendo el lavado de imagen (y lucro) que este flujo de dinero público proporciona al laboratorio, mientras seguimos a la espera del juicio que, supuestamente, esclarecerá la responsabilidad sobre las brutales prácticas que se registraron en sus instalaciones. Todo esto lo compartimos en el primer comunicado de la tarde: la carta dirigida a Eloisa del Pino Matute (presidenta del CSIC desde 2022), en la que recordábamos la urgencia de cortar este vínculo como primer paso en la eliminación de un modelo de investigación cruel y caduco. Aunque nuestra intención era hacerle entrega en sus oficinas el personal de seguridad del recinto no permitió el paso a recepción de nuestras compañeras, así que la recibirá a través de Correos.
Entre tanto, a unos pasos de la actividad principal, varias compañeras aprovecharon el semáforo más próximo para sostener la pancarta “Vivotecnia mata, CSIC contrata” frente a los coches parados. Nadie que pasara por allí pudo quedarse al margen de nuestras reivindicaciones. Tanto las personas que entraban y salían de los distintos edificios, como aquellas que caminaban por la zona, recibieron un folleto informativo explicando los motivos de la protesta.
Antes de concluir dedicamos un segundo comunicado a todas las activistas que acompañan las acciones de la campaña y sostienen un movimiento antiespecista que crece y se afianza año tras año contra la explotación de otros animales.
La lluvia nos dio tregua hasta las 19:00, pero nosotras no pensamos darle tregua a Vivotecnia ni a ninguno de sus cómplices.